“ También el viento propagaba las semillas. Con la reaparición de los árboles, desabrocharon los salgueros, los juncos, los prados, los jardines, las flores y un cierto propósito en estar vivo”.
In El hombre que plantaba árboles
Jean Giono
Definir espiritualidad, en el concreto de nuestro día a día, se parece llenar una mochila con las más diversas bugigangas, misangas, accesorios y cosas caóticas y confusas.
Siento que la espiritualidad se siente y se identifica con la percepción invisible y ínfima del Amor Mayor que se expresa en nuestro cotidiano. Así surge, EcoEspiritualidad... la espiritualidad abrazada a la Casa Común, a las Personas y a los Momentos. En una búsqueda entre caminos, jornadas y peregrinaciones que nos guían para ver el Amor Mayor en todas las cosas y todas las cosas en el Amor Mayor. Casi oso escribir... ver todas las cosas nuevas en el Amor Mayor.
Pero para ser este el sentir de todos hay un aprendizaje a ser hecho... tocada, tornada visceral y que nos reajusta en la Conciencia Amorosa y que nos escancara el Corazón.
Unificar nuestros días de descanso con este actuar invisible y poderoso pide:
Parte con audacia, inscribe en tu cotidiano pequeños rituales, te adentra cada momento y está con cada persona como si fuera el primer instante, habita tu actuar usando el gerúndio de los verbos y fluí.
¡Asume tu propósito de vida con coraje y compromiso!
Interioriza que la vida necesita liderazgo justo y verdadero!
Compartir el Camino con los Otros y Juntos somos más!