Desde hace varios años se celebra el Día Internacional de la Conscientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos (29 septiembre) ¿Pero practicamos regularmente?
La ONU señala que evitar desperdiciar comida debe ser una estrategia importante para evitar el hambre y los efectos del cambio climático. ¿En nuestra cocina no podremos re-aprovechar alimentos y partes de platos ya confeccionados?
AOrganización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)lanzó una acción global para disminuir eldesperdicio de alimentos. ¿Por qué? Porque los países deben asumir el compromiso de controlar la pérdida de alimentos y residuos, la concienciación y la educación de sus ciudadanos, y la elevación de la alfabetización en salud!
Los médicos pueden ayudar, y deben guiar la elección alimentaria, la conservación de alimentos y la preservación de los mismos y re-aprovechamiento.
Según el Director General de la FAO,QU Dongyu, el momento actual exige cambios emergentes para enfrentar la crisis provocada por el COVID-19, que afecta a los sistemas de suministro y alimentación, con consecuencias negativas para la población, principalmente, para los grupos sociales más frágiles.
Así, promoviendo evitar el hambre, el desperdicio de alimentos también puede ayudar a los medios para combatir los efectos del cambio climático. Un estudio realizado porPrograma de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)muestra que la reducción del desperdicio de alimentos y hábitos alimentarios más sostenibles pueden reducir hasta un 25% las emisiones de gases de efecto invernadero, ¡qué es muy significativo!
Ya la directora ejecutiva de PNUMA, Inger Andersen, destaca que la crisis actual es un momento útil para reflexionar claramente y eficazmente sobre cómo se producen y consumen los alimentos, y sugiere que “Por ejemplo, re-orientar el consumo reduciendo la mitad el desperdicio de alimentos y acelerando un cambio a dietas más ricas en plantas”.
De hecho, el estudio destaca la ausencia de este objetivo y medios , la de educar e incentivar para dietas más sostenibles, asociadas a los planes de acción de cada país para el cambio climático.
El simple hecho de comer menos carne tiene un enorme impacto en la reducción del desperdicio de alimentos, y son dos estrategias que combaten el cambio climático de los países.
Su médico puede no sólo mostrarle beneficios nutricionales, como económicos a corto y largo plazo. ¡Adira!
¡Hasta breve Amigos!